El Programa Sembrando aplica una estrategia de impacto rápido, ya que los componentes producen mejoras notables en la salud y economía de las familias. Luego, la sostenibilidad implica labores de refuerzo de buenas prácticas y de supervisión y mantenimiento de huertos y cocinas. Para garantizar la sostenibilidad, el programa considera los siguientes instrumentos:
Sostenibilidad de buenas prácticas: Agentes de Desarrollo (ADS)
El sentido de la participación social es involucrar a la comunidad, familias y personas en su propio desarrollo, creando capacidades locales para conducir los procesos. SEMBRANDO para articular y coordinar sus acciones solicita a cada comunidad en la cual aplica su programa la elección democrática de una persona, mujer u hombre, letrado, comprometido y decidido a fortalecer sus conocimientos, habilidades y actitudes con un sentido social y voluntario para actuar como promotor e intermediario entre SEMBRANDO y cada una de las 25 familias que en promedio tiene a su cargo para facilitar la aplicación del Programa.
Sostenibilidad nutricional: Bio-huertos
Si bien, la ingesta de “estrellitas” y leche fortificada cumplen el papel de reducir la anemia y combatir la desnutrición , para mantener esos niveles, las familias deben consumir dietas balanceadas.
El cultivo de hortalizas en los bio-huertos permiten la provisión de esos componentes.
Sostenibilidad económica para el mantenimiento y supervisión: Bonos de Carbono
El empleo de cocinas mejoradas conlleva un beneficio adicional: se reduce drásticamente la emisión de gases de efecto invernadero (cada cocina mejorada disminuye entre 1.5 y 2 toneladas de emisión de CO2 por año). Además, el menor consumo de leña (por su mejor combustión) contribuye a disminuir la depredación de bosques.
Esta disminución tiene un valor en el mercado internacional de bonos de carbono. El ITYF ha logrado un convenio con la empresa Microsol, para certificar y conseguir bonos de carbono de 25,000 cocinas mejoradas.
Los ingresos generados serán empleados en el mantenimiento de cocinas y letrinas durante siete años.