A pesar del crecimiento económico del país, la situación de aislamiento de las poblaciones rurales altoandinas mantienen el nivel de sus carencia de servicios básicos de salud y educación. La limitada presencia del Estado los ubica en una situación de vulnerabilidad y entrampamiento económico y social.
El programa Sembrando considera que el problema involucra diferentes aspectos entrelazados: pobreza extrema, exclusión social, desnutrición crónica infantil, mortalidad materna, prevalencia de enfermedades endémicas. Por tal razón, la estrategia para enfrentarla debe incluir el combate a sus diferentes causas.
Así tenemos que Sembrando se alinea con cinco de los ocho Objetivos del Milenio, de las Naciones Unidas:
Objetivo 1: Erradicar la extrema pobreza y el hambre
Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal
Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer
Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil
Objetivo 5: Mejorar la salud materna
Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo
Igualmente suscribimos el enfoque del Banco Mundial de colocar el eje en la lucha contra la desnutrición crónica infantil:
“Desde hace mucho tiempo se sabe que la malnutrición dificulta el crecimiento económico y perpetúa la pobreza. No obstante, ni la comunidad internacional ni la mayoría de los gobiernos de los países en desarrollo han abordado el problema de la malnutrición en los últimos decenios” (Revalorización del papel fundamental de la Desnutrición para el desarrollo, Banco Mundial, 2006).
Las intervenciones el programa Sembrando se ejecutan en los centros poblados rurales en extrema pobreza seleccionados para cada campaña anual.
Las intervenciones de desarrollo social se aplican a la totalidad de las familias por centro poblado, incluyendo los siguientes componentes: